El principal problema por el que debemos luchar es que la contaminación de la energía procedente de fuentes convencionales tiene un impacto enorme en el medio ambiente. Por eso las energías renovables se presentan como la alternativa sostenible y ecológica que asegura el cuidado del planeta.
Calidad del aire: la contaminación del aire representa un riesgo significativo para la salud ambiental. Al reducir los niveles de contaminación del aire, los países pueden reducir la carga de morbilidad causada por accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y enfermedades pulmonares crónicas y agudas, incluido el asma.
Efectos ambientales: Las centrales térmicas son responsables del 90% de las emisiones de contaminantes atmosféricos (SO2 y NOx) de las grandes plantas de combustión1, que son las principales causas de la lluvia ácida.
Efectos sobre la salud: las enfermedades relacionadas con la mala calidad del aire incluyen, por ejemplo, enfermedad pulmonar, enfermedad cardíaca, asma, lesión cerebrovascular, infección aguda del tracto respiratorio, cáncer de pulmón, tracto urinario y vejiga, así como osteoporosis; consecuencias que pueden reducirse mitigando la contaminación del aire.